CUENCA, ECUADOR – 18 de febrero de 2026 – El Aeropuerto Internacional Mariscal La Mar (CUE) marca un hito en la aviación regional al anunciar el inicio de la nueva ruta directa Cuenca – Quito – Baltra (Galápagos), operada por LATAM Ecuador. A partir del próximo 31 de marzo, los habitantes del austro ecuatoriano contarán con una conexión sin precedentes hacia las «Islas Encantadas».
Uniendo dos mundos
Bajo la premisa de conectar la riqueza cultural de los Andes con la biodiversidad única de Galápagos, esta nueva ruta no es solo un servicio de transporte, sino un puente estratégico para el desarrollo turístico y económico de la región. La campaña de lanzamiento busca inspirar a los viajeros a redescubrir el país con una facilidad logística nunca antes vista desde la capital azuaya.
«Hoy Cuenca deja de ser un destino de paso para convertirse en el puerto de salida hacia uno de los patrimonios naturales más importantes del mundo. Estamos listos para elevar la conectividad de nuestra ciudad,» afirmó José Luis Aguilar, Director de CORPAC.
Beneficios clave para el viajero del Austro
La operatividad de LATAM Ecuador en esta ruta ofrece ventajas competitivas diseñadas para el confort del pasajero:
• Ahorro significativo de tiempo: Reducción de esperas innecesarias gracias a una parada técnica sin bajar o cambiar de avión en el Aeropuerto de Quito.
• Comodidad y red global: Los pasajeros podrán disfrutar de la experiencia a bordo de LATAM, con la facilidad de facturar su equipaje en Cuenca y recibirlo directamente en Baltra.
• Enfoque en destino: Posicionar al Aeropuerto Mariscal La Mar como el punto de origen preferente para toda la zona sur del país, evitando traslados terrestres a otras terminales aéreas.
Infraestructura lista para el desafío
La Corporación Aeroportuaria de Cuenca (CORPAC) ha trabajado estrechamente en la gestión de su infraestructura para soportar este incremento de tráfico, y de requisitos ambientales y de control, que requieren las Islas. Con procesos de seguridad reforzados y una terminal preparada para el flujo de pasajeros domésticos, el aeropuerto garantiza una operación eficiente desde el primer día.

